Programas de Transferencias Condicionadas de ingreso e igualdad de género ¿Por dónde anda América Latina?Descargar

Ejecución: CEPAL. Serie Mujer y Desarrollo 109. División de Asuntos de Género

 

1. Introducción
2. Los fundamentos económicos de los Programas de Transferencias Condicionadas (PTC) 
3. ¿Por qué transferencias monetarias 
4. ¿Por qué transferencias condicionadas?
5. Los argumentos micro a favor de las condicionalidades
6. El argumento de economía política a favor de las condicionalidades
7. Los argumentos de eficiencia social a favor de las condicionalidades.
8. ¿Por qué programas focalizados?
9. Algunos reparos feministas a los fundamentos económicos de los PTC
10. Los PTC en América Latina
11. Una tipología posible de los PTC latinoamericanos
12. PTC e igualdad de género en América Latina. 
13. PTC, titularidad del beneficio y derechos de las mujeres
14. Beneficio, condiciones materiales de vida y autonomía en el consumo
15. Condicionalidades, corresponsabilidad y rol cuidador de las mujeres.
16. PTC, participación laboral y autonomía económica de las mujeres 
17. PTC y “empoderamiento” de las mujeres. 
18. Conclusiones y recomendaciones: ¿PTC como punto de partida o de llegada?

Objetivos

El objetivo principal de este informe es plantear un marco de análisis de estos programas desde esta perspectiva, así como dar cuenta de la situación, hasta donde la información y literatura existentes lo permiten.

Metodología

Estudio exploratorio. Análisis teórico del fundamento de estos programas públicos y las resistencias que han sido planteadas desde el feminismo. Análisis tipológico de los distintos programas existentes. Análisis, a partir de la literatura y evaluaciones existentes, de los impactos efectivos de los PTC sobre las mujeres y las relaciones de género intrafamiliares.

Resultados

 

Los PTC operan sobre el supuesto base de que la pobreza y las desigualdades de género tienen orígenes individuales; la autora sostiene que es necesario que se expongan, expliciten y consideren las dinámicas sistémicas que explican la desigualdad de género, pues si las intervenciones de política pública se implementan con ceguera a esta dimensión, sus implicancias para las mujeres serán ambiguas y contradictorias.
 
Se destaca la ausencia de consideraciones específicas de género para el diseño, implementación y monitoreo de los PTC en la región.
Se recomienda que en las evaluaciones y modificaciones de programas se incorpore el análisis de género como parte fundamental y constitutiva de estos programas, destacando la importancia de la consulta a las mujeres en el marco del monitoreo y evaluación de programas. 
Los PTC demuestran tener implicancias contradictorias y ambiguas para las mujeres.
Los PTC representan un efectivo reconocimiento de la existencia de contingentes numerosos de población estructuralmente marginados de las coberturas de los sistemas de protección social, cuya situación debe ser atendida con intervenciones del Estado.
 
Los PTC evolucionaron hasta convertirse en el paradigma dominante de intervención para atender a la población en situación de pobreza y pobreza extrema.
Las implicancias de los PTC sobre la autonomía económica de las mujeres es ambigua. Al respecto puede señalarse:
 
a) Le permite a las mujeres acceder a un ingreso monetario del que de otra manera carecerían, dadas sus dificultades para insertarse en formas estables en el mercado laboral.
b) En términos generales, se evidencia que este ingreso produce una mejoría en el nivel material de vida de las mujeres y sus hogares, aunque la magnitud de este progreso depende del nivel y características del beneficio.
c) La autonomía en el uso del recurso monetario proveniente de los PTC es variable:
En algunos casos las mujeres lo identifican como un recurso del cual pueden disponer y al hacerlo lo destinan de manera prioritaria al acceso a bienes y servicios para sus hijos e hijas, y en menor medida para sí mismas. En algunos casos, la libertad en el uso de estos recursos se ve limitada, por restricciones impuestas por los propios programas (sólo puede usarse para los fines establecidos), o por restricciones derivadas de las relaciones intra-familiares. En ciertos casos, se evidencia que el acceso de las mujeres a estos recursos profundiza situaciones de violencia familiar pre-existentes. En otros casos, por el contrario, los PTC se constituyen en herramientas para abordar estos problemas. No parece haber transformaciones sustantivas en los mecanismos de toma de decisión intra-hogar sobre la utilización de los recursos económicos, como consecuencia del acceso a los recursos que distribuyen los PTC.
d) Los PTC no contribuyen a desafiar y transformar la división sexual del trabajo y el inequitativo reparto de las oportunidades y responsabilidades de trabajo productivo y de cuidado.
Los PTC refuerzan el rol cuidador de las mujeres. Esto opera fundamentalmente a través de las condicionalidades impuestas.
 
Los PTC no imponen condiciones para que los varones se involucren en las tareas de cuidado.Los PTC no contribuyen a mejorar las condiciones para que las mujeres puedan insertarse en el mercado laboral. La ausencia de consideraciones respecto a las necesidades de cuidado de los hogares, es una de las principales manifestaciones de esto.Los mecanismos de salida de los PTC, vinculados con la generación de actividades productivas o incremento de las capacidades laborales, son escasos y débiles.
e) Los PTC tienen potencialidad para brindar oportunidades a la voz y participación de las mujeres. Por un lado, a un nivel individual, mejorando su auto-estima y auto-valoración. Por otro lado, a un nivel comunitario y colectivo, propiciando espacios de intercambio y de generación de redes. Sin embargo, esto último aparece como una dimensión débil en la mayoría de los PTC vigentes en la región.
 
Sería conveniente pensar a los PTC como un punto de partida para el acceso a los sistemas de protección social. La meta sería transformar la extensión de la protección social, en un sentido igualador. Para ello, no es solamente necesario revisar las limitaciones que estos programas presentan, y que fueron expuestas a lo largo de este trabajo en lo que hace específicamente a la situación de las mujeres y la igualdad de género, sino que lo que también se requiere es avanzar en el debilitamiento de los elementos que restringen una inclusión social plena de las mujeres y su disfrute en un pie de igualdad de las oportunidades económicas y los esquemas de protección y promoción del bienestar.
 
Es indispensable y urgente atender los mecanismos de discriminación económica contra las mujeres. Resolver el tema de la distribución de las responsabilidades de cuidado entre el Estado y los hogares, y entre hombres y mujeres, sigue siendo una cuestión pendiente y central. Confrontar las barreras de discriminación de género en el mercado laboral, es su complemento imprescindible. Destruir los obstáculos a la acumulación de activos por parte de las mujeres, completaría el cuadro de los caminos a andar para fortalecer su autonomía económica.